• Primeramente, que Alan Pulido tuvo un debut soñado…
• Enseguida, que “El Chicharito” no entró al partido ni siquiera de cambio…
• Y en cuanto a Óscar García, el DT rojiblanco libró, por ahora, la guillotina…
Cuando todo indicaba que las Chivas Rayadas del Guadalajara se encaminaban a una victoria sin contratiempos sobre los Xolos de Tijuana, escuadra dirigida por el colombiano Juan Carlos Osorio, a final de cuentas resultó ser un triunfo apretado (2-1) por la presión ejercida por sus pupilos sobre el marco defendido por Raúl “Tala” Rangel, por cierto, el responsable, por su mala salida al cortar un tiro de esquina, del gol anotado por la escuadra fronteriza.
Lo anterior viene al caso porque apenas corría el minuto 30 de juego cuando el Guadalajara ya iba adelante en el marcador con goles de Alan Pulido (28’) -quien de seguro tuvo un debut soñado al anotar en su partido de reaparición en el Estadio Akron- y de Roberto “Piojo” Alvarado (30’) y Luis Romo había dado dos avisos, uno de ellos estrellado en el travesaño, lo que motivara a la afición rojiblanca a imaginarse “cosas Chin**nas” (Chicharito dixit), pero después de esos goles y el error del cancerbero Rangel, las cosas se complicaron y los Xolos se volcaron sobre el área grande creando un cerco sobre la portería del Rebaño Sagrado.
Pero mientras Pulido festejaba al final del encuentro (salió de cambio al minuto 57), en la misma banca se encontraba Javier Hernández, al que, de seguro, no le gustó quedarse sin participación en el cotejo que rompió la racha de las Chivas sin victoria después de la conseguida ante Santos en la primera fecha del torneo.
Conociendo la mentalidad ganadora del “Chicharito”, es de imaginarse que no le cayó nada bien quedarse calentando la banca, pero si es autocrítico, deberá darle la razón a su Director Técnico, quien en esta ocasión sacó provecho de contar ya en el plantel con Alan Pulido como una opción más para el ataque y que con la actuación del tamaulipeco en este cotejo, de seguro se ganó el derecho de repetir en el duelo de las Chivas de media semana ante el Cibao de República Dominicana, como parte de la Copa de Campeones de la Concacaf, donde el Rebaño Sagrado buscará su pase a la siguiente ronda.
Por otra parte, con este apretado triunfo sobre Xolos, seguramente quien más contento debe de estar es sin duda el DT español Óscar García Junyet, pues de acuerdo con la información conocida antes del duelo, supuestamente la directiva rojiblanca le puso un ultimátum: o ganaba este cotejo o saldría de la institución y aunque se complicó la victoria, a final de cuentas se cumplió con el objetivo de llevarse los tres puntos a su cuenta.
Sin embargo, el hecho de que en esta ocasión se obtuviera el triunfo, de ninguna manera asegura la permanencia del español en el club, pues debe recordar las palabras vertidas por el seguidor del Guadalajara en el vestidor rojiblanco después del partido de ida ante el Cibao, donde reclamaba la falta de compromiso de la directiva y cuerpo técnico para recuperar la grandeza del club más popular del futbol mexicano.
En conclusión, Óscar García debe tomar en cuenta que ante los ojos de los aficionados, él es el responsable de dirigir el plantel, de obtener los resultados positivos y de volver al equipo a los primeros planos dentro de la competencia porque para eso fue con-tra-ta-do, pero sobre todo, de poner orden en el vestidor, ejercer la disciplina y, sobre todo, establecer las estrategias de juego priorizando la posesión del balón, un mejor posicionamiento sobre el terreno de juego y contundencia al ataque…
¿Estamos?
P.D.
Ojo: El “Tala” Rangel está cometiendo los mismos errores que determinaron la salida del “Guacho” Jiménez de las Chivas…
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